Archivo de 30 junio 2008

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a sol y sombra

junio 30, 2008

el sol es calma de fuego,
mas no quema, es remedio.
es el ojo del huracán,
quietud para olvidar.
calor de abrazo, luz como esperanza
enceguecedora y sedante:
anestesia en la piel que arde.

fluye el río de sangre que nace
de los deshielos del corazón.

pero las sombras del horizonte
de piedras con siluetas de mujer
largas y amenazantes,
más grandes y enormes al atardecer
eternas se pierden hacia el infinito.
alteran mi respiración
y tiritando sin el sol,
aterido como rebaño perdido
soy el hombre temeroso de dios.

son pequeñas monedas lanzadas,
cara o sello da igual.
mientras giran en el aire
apuestas a ganar,
mas nada sucede.
como todo en la vida
no hay verdades ocultas
ni finales de cine.

en pleno día se apodera la noche:
el eclipse es total.

pierdo el sentido de la realidad
y el temblor es deseo y pasión,
frustración y sinrazón.
soy la libertad de lo posible,
soy el suicidio del valiente,
la venganza y el temor invencible.

por todos lados te veo,
sombra.
la tristeza camina sin par,
sola.
y me sigues infatigable
larga y tajante,
piedra y peso,
recordando, recordando

que lo que yace eternamente,
nunca está muerto.

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movimiento

junio 28, 2008

me muevo por caminos que sé finitos
(o los caminos retroceden a mis pasos),
dejando atrás los quereres de ocasos;
deseo la eternidad de un mito.

sólo quiero movimiento de nube
sin segundos de reflexión, sólo pasos,
sólo el placer de viajeros cansados;
somos la roca que sísifo sube.

pero el cercano final es inevitable
y las distancias que se acortan desesperan
como lo lejano que es una vuelta a la tierra;
finitud es la condena del viaje.

quiero un camino que sea jamás
y los parques de árboles e hileras de focos
sean sin fin, uno siguiendo tras otro;
no existe el hogar al cual llegar.

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lo evidentemente obvio

junio 26, 2008

el título es una reiteración, lo sé.

sin embargo, el saber no es suficiente y a veces ni siquiera es necesario. ya ves, la ignorancia también ha demostrado ser una realidad lo bastante poderosa como para mantenernos aturdidos y crear castillos de arena; para no aprender el olvido, para aprender (¿o aprehender?) la palabra siempre… sea como sea, somos la conciencia del mundo, somos el mundo y sus elementos y, a la vez, somos un tercero entre el mundo y nosotros (o le dejamos ese papel a dios, si lo prefieres así)

en fin. estamos siempre (¡arg, esa maldita palabra!) observando el aire, respirando el aire, siendo el aire. alterándolo todo con la mirada, creando pensamientos, ideas, sentimientos, emociones, juicios, prejuicios, paradigmas, metafísica barata y un largo etcétera de yo’s en todos partes. llenándolo la nada hasta crear el todo con subjetividad pura.

ahora bien, esa subjetividad resulta de una larga cadena de marcas en tu psiquis. el mismo aire derribando paredes, izando las velas, avivando el fuego, llenando tus pulmones, helando tus manos y otro largo etcétera esta vez de experiencias; lo ajeno. ese todo objetivo que crea tu nada a llenar.

¿y qué fue primero y que vino después? hay que considerar útil aquella interrogante. pues darle un orden a las cosas, entenderlas, es la etapa en que las respuestas fáciles a los problemas inexistentes (como un libro de cohelo) nos parecen lo obvio y de ahí en adelante todo es consecuencia.

pero el hecho que el “orden nos parezca obvio” no es obvio, sino evidente. es otro de esos juegos mentales que llamamos realidad (o filosofía barata, wadismo).

si hay un determinismo infinito; si somos libres o esclavos, objeto o sujeto; si hay una creación constante de lo uno y lo otro; si vida, dolor y placer son sinónimos o antónimos; si somos todo o nada y/o ninguna de las anteriores… en fin, cualquier teoría que de cuentas de el porqué estoy aquí y ahora sentado e intentando redactar algo con algo de coherencia (y más encima no me está resultando) es, en síntesis, una mentira. o al menos, no podemos estar seguros nunca (¡arg, otra de esas malditas palabras!) de su verdad.

no es obvio que la vida es algo, pero sí es evidente que estamos viviendo algo. llenar de contenido las formas es lo absurdo de todo esto.

así que aquí estoy, con una (probable) mentira sobre lo que es evidente hacer, pero es obvio que no haré… como estudiar para mi examen de mañana en lugar de escribir la entrada más llena de tonteras en este solitario blog.

en fin. basta de juego de palabras en cursiva… hasta luego ¡saludos!

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pensamiento urbano

junio 24, 2008

camino por las calles de stgo. centro
¡vuelvo de no verla!

una larga caminata
por veredas monótonas
grises y agobiantes.
una larga espera… tristeza
ausencia de tu voz, de tu compañía.

mi lamentar camina de vuelta:
sin rumbo, sentido, sin dirección;
ni arte, ni amor.

y melancólicos los edificios tocan
alto, muy alto, el gris cielo
de esperanza muerta
por inhalación de CO2

las caras impersonales me miran
y saben ¡sí, lo saben!
mi frustración invade la atmósfera
y se hace más fuerte
que el olor que en toda esquina
de este pobre y desolado centro hay.

todo alrededor se cuestiona.
los hipócritas trajes grises
dan asco ante la mano de la injusticia
que clama por solidaridad
para calmar el hambre de la madre
y del niño en sus brazos.

sigues caminando -transpirado-,
sediento y hambriento, porque
ese dolor que causa el vacío en el pecho
no se sacia con esperanza blanca.

el paradero atestado de calor
y el humo impregnado en el lugar
calman como morfina
la soledad del dolor de tu caminata.

subes y pagas con las dos monedas,
esas que pensaste dar
a algún vagabundo de tu camino.
pero te sientas a pensar y dormir.
dormir y pensar a veces
siguiendo los saltos involuntariamente
de las desiguales calles.

(este fue el primer poema que escribí hace 3 ó 4 años, recuerdo que lo escribí mientras caminaba incluso, recuerdo ese día perfectamente. sólo lo traigo hoy al recuerdo -a este blog- porque lo creía perdido y hoy apareció, sólo por eso… por las casualidades, por el pasado que ya no tiene nada que hacer acá. adiós)

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paranoia light

junio 23, 2008

tengo paranoia de este lugar
constantemente siendo teatro
de comedias y tragedias griegas,
mas a todos parece demasiado normal,
tanto que lo hacemos con agrado
como trabajo de justicia ciega.

son personas que no se ven
en sus vehículos de cartones,
caminando o queriendo ser.
de esto no hay duda, son pues,
nada más que adiestrados actores;
ilusiones de vida real y placer.

los odio sin rencor. es envidia
que nace de mis perdidos pasos,
que hacia algún lado han de llegar.
en el desenlace final quizás la vida,
lo hecho por mis ilusas manos,
no tiene más fin que sólo actuar.

lo que nos rodea y parece natural,
la traición y los recuerdos olvidados,
los silencios y palabras, el efecto sutil,
el deseo de cambiar el mundo o rezar,
los enfermos, locos y enamorados,
no es sino todo un eterno devenir.

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