no puedo dormir aunque mi cuerpo está tan cansado y mis rodillas duelen tal el frío calara hasta los huesos; como la ausencia y el olvido hieren por lo que nunca fue y lo que nunca será más que una linda ilusión de lo que debió ser… una fe sin sentido, valga la redundancia.
que mi cerebro se apague, descanse -en coma sería ideal- por un buen tiempo. quiero que el mundo se acabe o en el mejor de los casos la micro tenga un accidente violento y me deje tirado sobre el pavimento, con los ojos abiertos y el dolor ¡qué importa el dolor! cuando tienes la oportunidad de huir cobardemente, ese descanso que tanto merecías y la vida moderna se empeña en hacerlo cada día más caro, cada día más infinitamente material y más inalcanzable. quiero escapar. no sólo quiero quemarlo todo por el placer de destruirlo, es una necesidad tener un poco de consecuencia entre esos valores que se predican sin querer llevarlos a la práctica.
sin embargo, vuelvo a escribir en un blog… ¡qué maravilloso es! esta sociedad lo tiene todo pensado. qué sería de esos inocentes, que no tienen más culpa que su sola estupidez ingenuidad, si no existieran estas pequeñas válvulas de escape. amén.





