tan simple como un día y su noche. como los caminos que no coinciden nunca.
las hechos. las casualidades o causalidades… sea lo que sea, las cosas parecen claras.
hasta luego.

tan simple como un día y su noche. como los caminos que no coinciden nunca.
las hechos. las casualidades o causalidades… sea lo que sea, las cosas parecen claras.
hasta luego.

lástima que no tengo otro lápiz, ni otra hoja para escribirte mientras estás ahí, sin darte cuenta lo cerca que estoy mirándote llamar a alguien; una larga conversación o un número que no contesta tus llamadas.
preferiría tener mi antiguo lápiz, mis antiguas libretitas de hojas blancas. la estética.
no me sirve de mucho este lápiz ni estas hojas. si tan sólo tuviera las herramientas necesarias, ¿cómo hubiese pintado dalí si sólo hubiese tenido un carbón?
todo es tan malditamente contingente que ya no sé no para que me molesté en escribirte. sé que cuando termines de hablar por teléfono no me mirarás, no me saludarás y no podrá ser nunca nuestro amor que tú no sabes que existirá y yo nunca saldré de mi duda de saber si existió o fue sólo una ilusión.
¡para peor, ni siquiera tengo mi lápiz y mi libreta!
… y aún te veo hablar por teléfono, tal vez me veas al menos.