mientras una canción de makiza me recuerda aquellos días en que no fui yo, tal como ahora no soy aquél y muy distante estoy de el anterior a ese… sólo me dejo saturar con el mareo como humo de cigarro que llena nada con nada más que aire sutilmente enviciado y que da vueltas en la cabeza para dejar casi exactamente igual de vacío todo. sin embargo ya es demasiado tarde como para liberarse de ese sabor en la boca, una lobotomía quizás, porque el sabor es un recuerdo. de pronto: bloqueo mental y directo a tierra. la gran caída que no mata del golpe, porque precisamente es sólo un caída, sin golpe no hay dolor, sólo miedo. maldita droga la música que sabe como derrumbar las paredes.
si la vida es una dualidad, de tantas vueltas y revueltas no tengo idea en que polo estoy, sólo estoy seguro que los puntos medios apestan, marean y dejan ese recuerdo que en cada evocación es una descompensación y la falta de oxígeno no se siente en el corazón, más bien es en los brazos, en la sangre como si se detuviera, sangre que pesa y oprime tanto que uno llega a entender a aquellos que de un corte intentan liberar la rabia contenida. permanezca en sus asientos y abroche sus cinturones.
calma de nuevo, los “tiempos de verano y la vida fácil” de sublime vienen por suerte para recordar que todo siempre ha sido y será así: una mierda. cuando pensé que podría mirarte a los ojos y perdonar, sólo bastó la verdad para darme cuenta que nada de eso podrá pasar… por más que quiera, por más que las cosas se den como en esos sueños que me atormentan de vez en cuando, por sobretodo lo bueno o malo que pueda llegar a pasar… me das asco. y eso es lo peor de esta historia, porque no soporto esa idea de un final tan malditamente paradójico. así que prefiero ni siquiera volver a ver ni tu sonrisa, ni tus detalles, ni excusas, ni perdones, ni llantos, ni besos, ni traiciones, no lo mereces ni yo merezco por un instante pasar por todo eso de nuevo. pero la canción no trata de eso, al contrario, con ese ritmo adormecedor, no queda otra que echarse a reír: todo es una gran broma.
no digo adiós, cada vez que me convenzo de que los muertos no saldrán de donde escondí sus cadáveres, vuelven fantasmas con un hola y yo, tan weón como siempre, saludo de vuelta, porque te extraño cada maldito segundo, pese a todo.
“if you want to be afraid, just be afraid
if you want to go back home, just go back home
if you want to comb your hair, just comb your hair
if you want to be alone, just be alone
if you want to watch the sea, just watch the sea”